Ruta de los Castillos del Marqués de Villena
Recuperar un sendero para su disfrute siempre es motivo de satisfacción. Si además ese sendero era transitado hace siete siglos y ha servido hasta hace unas décadas para vertebrar la región, acercando por ejemplo jornaleros a la vendimia manchega, doblemente satisfechos. Pero si logramos acercar y unir pueblos y comarcas que han compartido tanta historia, tanta cultura, tantas costumbres, tantas ilusiones … ¿Qué más podemos pedir?
Y es que Belmonte y Garcimuñoz han hecho historia juntos. Durante siglos han compartido protagonismo y desde uno se ha apoyado al otro y viceversa.
Comienzan a adquirir protagonismo en la historia de España a principios del siglo XIV, una vez asentado Don Juan Manuel en los terrenos heredados de su padre, el Infante Don Manuel, al que se los había donado su hermano y rey Alfonso X y que se extendían desde aquí hasta Alicante y Murcia, pasando por Albacete. Don Juan Manuel se asienta rápidamente en Garcimuñoz, donde incluso llega a construir su «castiello», fascinado sin duda por la abundante caza de los montes circundantes. Montes que atraviesa el sendero y que con toda probabilidad descubrió en su primer viaje. Y montes que llegó a conocer a la perfección en las largas y continuas jornadas de caza que nos describe en su «Libro de la Caza».
Probablemente en alguna de ellas se adentrara hasta «Bello monte» y de ahí que en 1323 mandara construir unas murallas y alaño siguiente un alcázar de yeso, del que aún quedan vestigios.
Pero es a mediados del siglo XV, cuando tras pasar estos territorios por varios señores e incluso por varias coronas, llegan de manos de Fernando IV a Juan Pacheco, Marqués de Villena, que se asienta en Belmonte, manda construir el actual castillo y como no podía ser de otra manera, el de Garcimuñoz, encima del que fuera de Don Juan Manuel. Ambos como castillosresidencia
y en el caso del segundo con fuertes y recios muros para resistir los envites de la incipiente artillería. Pero además de «Señor», estas villas compartieron educación. Muchos de sus hijos ilustres, como es el caso del Belmonteño Fray Luis de León, fueron educados por los Agustinos de Salamanca. ¿Tuvo algo que ver que en Garcimuñoz Don Juan Manuel fundara en 1326 un Convento de San Agustín y que en este siglo XVI consagró bastantes ilustres?
No nos cabe duda de que el sendero que recuperamos fue muy transitado en la época y a buen seguro llevó hasta Toledo al Marqués de Villena, y a Don Diego López Pacheco, su hijo, a claudicar ante los Reyes Católicos, como perdedor de la guerra por defender a Juana la Beltraneja en sus derechos sucesorios. En esta guerra sucesoria murió el poeta Jorge Manrique, hostigando al Marqués en Garcimuñoz. Este tuvo que perder buena parte de sus territorios, aunque pudo conservar Alarcón, Belmonte y Garcimuñoz, no sin antes tener que desmochar las almenas de sus castillos, de ahí que sobre todo el de Garcimuñoz, haya llegado tan maltrecho.
Los castillos de Belmonte y Garcimuñoz en la actualidad
Afortunadamente el Castillo de Belmonte ha sido recuperado casi en su integridad y el de Garcimuñoz está siendo rehabilitado para la cultura y por tanto para su disfrute. Decimos afortunadamente pues esperamos que también este sendero sirva de acicate a la visita de estas villas y disfrute de los que gustan del placer de caminar y pisar el polvo que siglos atrás otros ilustres pisaron.