Trebuchet Park es el mayor parque de MÁQUINAS DE ASEDIO a escala real del mundo. A lo largo de la visita va a poder ver 40 máquinas de asedio, todas ellas a tamaño real y perfectamente operativas. El parque se articula en torno a cuatro ámbitos temáticos diferenciados: mundo cristiano, mundo musulmán, mundo oriental y Renacimiento. En cuanto a la cronología de las piezas expuestas, se sitúa entre los siglos V y XIV para los tres primeros espacios, siendo el siglo XV para las piezas renacentistas.
Durante la Edad Media, los asedios resultaban mucho más numerosos que las batallas en campo abierto, de ahí que las estrategias para rendir una plaza eran dos: rendirla por hambre o asaltarla y capturarla por la fuerza. En el primero de los casos el ejército sitiador se limitaba a bloquear la ciudad construyendo alrededor de ella una línea de cerco con fuertes, trincheras y fosos, y esperar que se agotaran los víveres dentro. Sin embargo, el empleo de esta estrategia resultaba muy lento y costoso económicamente. Y ahí es donde entraban en juego las máquinas de asedio, capaces de acortar los tiempos del asedio. A la hora de superar un recinto amurallado cabían diferentes opciones: Superar las murallas por debajo con minas, superarlas por encima con escaleras, escalas, grúas elevadoras o torres de asedio. Atravesarlas tras romperlas con arietes y taladros, o ya bien piezas de artillería. En cuanto a la artillería, todas las piezas antes del descubrimiento de la pólvora se basaban en tres tecnologías en función de qué proporcionara su potencia: torsión, tensión y contrapeso. La tecnología se torsión obtenía su energía de la torsión de una madeja de cuerdas, que actuaba como muelle, en torno a un bastidor. La tensión o flexión se basaba en el principio del arco aunque de mayores dimensiones. Por último, se encontraría la de contrapeso, basada en el principio de la palanca. A su vez podía ser de tracción manual o de contrapeso fijo, en función de que la fuerza de propulsión la proporcionaran soldados o un peso fijo.